miércoles, 7 de octubre de 2015

TRAS LA HUELLA DE UN SANTO



TRAS LAS HUELLAS DE UN SANTO (1ra Parte)
@Catolicoslinea
Freddy J. Berrios G.

Octubre designado como el octavo mes del calendario romano, ha sido aprovechado en la catequesis cristiana para colocar la Palabra de Dios en el centro de nuestra vida personal y en medio de la comunidad en el que nos desenvolvemos; simbólicamente el número ocho representa la plenitud del octavo día de la Resurrección que sigue a los seis días de la Creación y al séptimo día del reposo sabático, por ello se relaciona este mes a la lectio divina del canon bíblico  y a la lucha interna del bien (las virtudes y bondades del ser humano) contra el mal (las debilidades por la aceptación del pecado) que nos determina el grado de nuestra fe y el compromiso de nuestra identidad católica.
Si bien la humanidad es pecadora y estamos siempre propensos a las malas acciones, es en el dominio de sí mismo cuando comienza nuestra búsqueda para alcanzar la perfección haciendo lo correcto ante Dios; este dominio, como consecuencia del combate espiritual, presenta de manera intrínseca que el adversario existe y busca separar a la humanidad de Dios para atraerlos hacia sí, implica reconocer la posibilidad de estar expuestos a la tentación a la inclinación al mal, a la concupiscencia.

¿Qué es la concupiscencia?
Es el amor desaforado por uno mismo, por las cosas y por las creaturas. La concupiscencia es el momento culmen de la “prueba” presentado como insidia de Satanás, como tentación que pretende hacer vacilar la fe y  dudar del llamado a la Santidad que es para todos.

¿Puedo eliminar la concupiscencia de mi vida?
Sí y depende de la decisión de cada cristiano. El ser humano nace con la mancha del pecado original, consecuencia de la desobediencia de la primera pareja creada por Dios; sin embargo, con el bautismo, el individuo es lavado plenamente de esta mancha, quedando presente en sí la concupiscencia -la inclinación a pecar- donde la persona puede o no acceder a él. 
Vivir en santidad es difícil pero no imposible y son conocidas las historias de los pecadores redimidos que superaron las vicisitudes de la debilidad humana para convertirse en relatos edificantes con motivos iconográficos; la fuerza de la Palabra de Dios representada mediante el rosal espinoso, la unión con Dios mediante la señal de la cruz, entre otros elementos.

¿En Trujillo tenemos testimonios de cristianos ejemplares?
La región andina se destaca por tener personajes de tradición religiosa popular con aspectos pocos conocidos de su vida, obras y milagros. Prueba de ello está en el que se perfila como el primer laico santo de Venezuela (si la Santa Sede lo beatifica) descrito por la sociedad con el título del “Médico de los pobres” el Doctor e Investigador José Gregorio Hernández Cisneros que en vida fue un católico practicante y científico abnegado, sin embargo, no se escapó de padecer emociones como temores y dudas así como reflexiones para consolidar sus convicciones pero tiene la recompensa de haberse reconocido sus virtudes en el Magisterio para dar testimonio de la misericordia de Dios. 

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