jueves, 20 de octubre de 2022

LA VIDA SE DEFIENDE DE PRINCIPIO A FIN

Ante la aprobación en la República Oriental de Uruguay del proyecto de ley que regula la eutanasia. Difundimos extracto del documento publicado por la Conferencia Episcopal del Uruguay -CEU- 

Editorial

@Catolicoslinea.



En sesión extraordinaria que comenzó a las 14 horas del pasado miércoles 5 de octubre, la Cámara de Representantes en el Palacio Legislativo aprobó el día 6, del mes en curso, el proyecto de ley sobre la regulación de la Eutanasia en la nación gaucha.

El máximo representante del prelado uruguayo, el cardenal Daniel Sturla, expresó en rrss su preocupación ante la decisión tomada por los diputados: "...un claro retroceso en el reconocimiento de la dignidad de toda vida humana acaba de votar la mayoría de diputados. Avanza la cultura del descarte y de la muerte..." Así como laicos y demás seglares generadores de contenido manifestaron su posición en contra de tal decisión.

Desde nuestra plataforma comunicacional también seguimos defendiendo nuestra identidad de fe, nuestros valores y principios en consecuencia con la consigna de defender la vida de principio a fin. Presentamos parte del documento que desde la Iglesia del Uruguay se propuso:

1. La dignidad de la persona se fundamenta en el mismo hecho de pertenecer a la especie "humana". La vida de cada persona es bella, única, irrepetible e insustituible. Además es limitada, la acompaña diversos sufrimientos y también la muerte. Necesitamos un Uruguay que acoja, proteja, promueva y acompañe a cada persona en toda su existencia, incluida la etapa final de su vida terrena, a través de la fundamental ayuda de la familia, la medicina paliativa y la genuina experiencia religiosa. 

2. Valoramos enormemente la forma de accionar de la Medicina Paliativa. Lo propio de ella es cuidar, aliviar y consolar, humanizando el proceso de la muerte de forma profesional, afectuosa y cercana.

3. No es éticamente aceptable causar la muerte de un enfermo, ni siquiera para evitarle el dolor y el sufrimiento, aunque él lo pida expresamente. Ni el paciente, ni el personal sanitario, ni los familiares tienen la facultad de decidir o provocar la muerte de una persona. En última instancia, esa acción constituye un género de homicidio llevado a cabo en contexto clínico.

4. Tampoco es éticamente aceptable la obstinación terapéutica que consiste en querer prolongar la vida del paciente a toda costa, sabiendo que no se proporciona un beneficio al paciente. La aplicación de procedimientos diagnósticos y terapéuticos desproporcionados solo sirve para prolongar inútilmente la agonía.

5. La sedación paliativa es una indicación médica científica y éticamente correcta, que se plantea cuando los pacientes padecen síntomas refractarios que le provocan un sufrimiento intolerable. Exige un control clínico permanente del efecto buscado y requiere para su inicio el consentimiento explícito o implícito del paciente, o en caso de incapacidad, delegado en un familiar directo. Los cuidados básicos (alimentación, hidratación, aseo, cambios posturales) deben continuarse y ser periódicamente evaluados.

6. Nuestra sociedad necesita apoyar las leyes que prevengan y desestimulen cualquier género de eutanasia y suicidio asistido. Valoramos las leyes que han permitido el acceso universal a programas de salud mental, a la medicina paliativa y al sistema nacional de cuidados, pero aún es preciso desarrollar programas que faciliten su cumplimiento y la accesibilidad real a toda la población.

7. Jurídicamente, un proyecto en favor de la eutanasia y el suicidio medicamente asistido, implica cambiar el valor absoluto de la vida humana y su carácter de derecho humano fundamental indisponible e irrenunciable, contra la Constitución y los Derechos Humanos.

8. Se induce a error y se abre la puerta a una cadena de violaciones de la dignidad de la persona humana cuando se pretende legalizar la eutanasia y la asistencia al suicidio, mediante el uso de términos genéricos tales como “sufrimientos insoportables” y cuando se los quiere justificar con conceptos vagos como “autonomía absoluta”, “vida indigna de ser vivida” y “muerte digna”. Ninguno de estos términos tienen interpretaciones claras y unívocas. La experiencia en otros países demuestra que terminan dando lugar a diversos abusos.

9. En las enfermedades graves y más aún cuando probablemente se acerca la muerte, las personas se encuentran por lo general especialmente necesitadas y deseosas de múltiples apoyos, así como de asistencia religiosa. Se trata de un hecho coherente con la naturaleza espiritual del ser humano constatado a nivel sociológico. La Iglesia, servidora de la humanidad, quiere ofrecer la luz de la vida eterna que emana de Cristo muerto y resucitado, capaz de llenar de amor, misericordia y esperanza las situaciones más complejas y, en muchas ocasiones, dolorosas de la existencia humana. Solo así podremos llegar con paz y dignidad a expresar en el momento final sentimientos confiados y palabras similares a aquellas de Jesucristo en su agonía: “En tus manos, Padre, encomiendo mi espíritu” (Lc 23,46).

Para leer el documento completo pueden acceder: https://bit.ly/3Tm7dtE



sábado, 15 de octubre de 2022

QUE PODAMOS SER SANTOS COMO SCALABRINI

 Celebración eucarística y vigilia como antesala a la canonización de Scalabrini en la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción en Montevideo - Uruguay



Mélida Briceño

@Catolicoslinea


La feligresía Scalabriniana participó de la Santa misa y seguidamente una vigilia, el pasado sábado 8 de octubre, en la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción y Madre de los migrantes, ubicada en Montevideo - Uruguay, desde las 6:30 de la tarde en la espera de la canonización de Juan Bautista Scalabrini, a tan solo 10 horas de convertirse en Santo. 

"Sin duda nos seguirá cuidando, es un apóstol solicito, debemos dar gracias a Dios por la vida de Scalabrini, fue un hombre loco para amar a los pobres, para salvar a los pecadores, supo usar su fe para servir a los demás ", expresó el padre Tamar Frandry durante la homilía. 

Al finalizar la misa se dio paso a la vigilia en la que los presentes leyeron relatos sobre la vida y obra de Scalabrini, los acontecimientos más importantes que marcaron su existencia y el arduo camino de luchas que emprendió para ayudar en la formación del  catecismo. 

Fue conocido como el Apóstol del catecismo, hablaba entre  ocho y diez  idiomas, incluyendo el lenguaje de señas, “su sensibilidad era tan grande que ayudó en la inclusión de los sordo mudos, cuidó de los emigrantes y refugiados brindando asistencia religiosa, por todo esto estamos agradecidos a Dios en su misericordia, por todas las historias de vida que nos dejó nuestro Scalabrini”, afirmó el padre Tamar. 

Al día siguiente, se celebró la misa de acción de gracias en la Parroquia, a las 10:30 de la mañana y un ameno compartir por la santidad de Scalabrini, la buena nueva se vivió desde la Plaza de San Pedro, a las 10 de la mañana del domingo 9 de octubre (5:00 de la mañana hora Uruguay), donde el Papa Francisco pedía con alegría que “Scalabrini nos contagie el deseo de ser santos”, al mismo tiempo que se enorgulleció de su apostolado en favor de los migrantes. “Se preocupó con gran caridad e inteligencia pastoral de proporcionarles una asistencia espiritual y material adecuada”, puntualizó el Santo Padre desde Roma, según indicó Aciprensa.

Vigilia el 08/10/2022


¿Quién fue Juan Bautista Scalabrini?

En vida fue un prelado italiano nacido en Fino Mornasco el 8 de julio de 1839 y falleció en Piacenza el 1 de junio de 1905. A los 31 años se vuelve párroco de San Bartolomeo, una parroquia ubicada a las afueras de la ciudad, su gran celo pastoral lo lleva a desarrollar un programa de Catequesis tanto para adultos, como para niños (1875), crea oratorios para Jóvenes y Señoritas. Tanto era el fervor que sentía ante el adoctrinamiento de su rebaño que preparó sus homilías de tal forma en la que les pudiera explicar el Concilio Vaticano I. El pueblo donde se ubicaba la parroquia sufría mucho a causa de la sobreexplotación laboral y los malos salarios que recibían. Hace una fuerte crítica a la iglesia por su nula participación ante esta situación. Scalabrini motivó la creación de sindicatos en los que se exigieran mejores condiciones de trabajo.

A los 36 años de edad es ordenado obispo; realizó 5 visitas pastorales en toda la diócesis, dejando pendiente la sexta por haber llegado la hora de su partida de este mundo. Su pueblo fue abatido por muchas penas y enfermedades, una de ella era la migración, pero nunca se alejó de él. Renovó la vida de los seminarios. Utilizó como escudo episcopal la Escalera de Jacob (cf. Gen 28,12).

El 28 de noviembre de 1887 funda la congregación de los Misioneros de San Carlos, más conocidos como Scalabrinianos, y a las Misioneras de San Carlos, o Scalabrinianas, el 25 de octubre de 1895 con el fin de apoyar a los migrantes italianos en su búsqueda de mejores condiciones de vida para ellos y sus familias. Fue beatificado por el papa Juan Pablo II en 1997. Sus reliquias se veneran en una urna de cristal, ubicada bajo el altar de la Catedral de Piacenza en Italia. El 21 de mayo de 2022 se anunció que el papa Francisco ha dispensado del segundo milagro para la canonización de Scalabrini, por lo que se anunció en el consistorio del 27 de agosto de 2022 su canonización, misma que ocurrió este 9 de octubre de 2022, en Roma.

Mons. Juan Bautista Scalabrini